El Montepio de Artillería está formado por un grupo de más de 14.000 Compañeros, unidos voluntariamente, teniendo como principio básico la solidaridad y la ayuda recíproca.

Buscamos, tanto en los momentos felices como en los tristes, tener una ayuda que nos permita sentirnos acompañados.

También nos une la necesidad de conseguir, en unas profesiones de riesgo como las nuestras, unos Seguros con Capitales suficientes y unas completas Coberturas, tanto en la vida Profesional como en la vida Privada, cosa que conseguimos gracias a los Seguros Complementarios de Accidentes y Vida.

Somos compañeros dispuestos a ayudar para resolver los problemas y comprometidos con los Socios y sus familias, para asesorar y ayudar en la tramitación de los expedientes y facilitar al máximo el cobro de las prestaciones.

Así lleva el Montepío más de 100 años, ayudándonos entre nosotros.

En esa voluntad de colaboración, todo Socio tiene que tener a gala, que nadie que esté cerca de él pueda decir que no conoce este provechoso fruto de solidadridad mutua.

Su compañero se lo agradecerá y el Socio habrá cumplido con el mejor homenaje que se puede realizar, a aquellos primeros fundadores que en 1905 crearon esta realidad actual, que es el Montepío.

 

El Montepío por tanto, NO ES UNA COMPAÑÍA DE SEGUROS, somos una Mutualidad sin ánimo de lucro.

La Junta Directiva está formada por Mutualistas, miembros del colectivo elegidos en Asamblea por los propios Socios y que, desinteresadamente, dedican su esfuerzo y su tiempo para que todo funcione de la mejor manera posible.

Las Mutualidades de Previsión Social como la nuestra, están supeditadas y controladas por el Ministerio de Economía, a través de la Dirección General de Seguros y F.P

Nuestra Historia

Comienzos del año 1905.-  Gracias al esfuerzo de un puñado de hombres de las más modestas escalas del Arma de Artillería y principalmente de sus establecimientos fabriles, nace la idea de crear el Montepío de Artillería.

Eran pioneros en la lucha por conseguir los más elementales logros sociales y en hacer realidad las ventajas que representa la agrupación mutua.


 

Octubre de 1905.-  El denodado y constante esfuerzo de unos pocos alcanzaba un resultado feliz, lográndose que en esa fecha el General Jefe de la Sección de Artillería del Ministerio de la Guerra, aprobase el Reglamento y actividad del Montepío.


 

1906 .-  Los primeros años transcurrieron con todo aquel entusiasmo y cariño que ponen los padres en sus criaturas, que nacen y se desarrollan gracias a sus sacrificios y desvelos.


 

1921 .-  Es un momento de crisis con la Campaña de Marruecos; pero pese al elevado número de fallecimientos entre los socios, el Montepío cumplió y en esa época se coloca a la cabeza de todas las instituciones similares con 4.500 socios y una prestación de 3.500 pts. por fallecimiento.


 

1936-1939.-  Es evidente que se presentó este período cargado de malos presagios para la supervivencia y continuidad de la Institución.

La desinteresada y arriesgada actuación de unos cuantos incondicionales que continuaron al frente del Montepío en Madrid y la no menos extraordinaria actuación de la Junta Local de Segovia, permitió que se pudiera afrontar la difícil situación de los años 1940-1943 en los que para hacer frente a las angustiosas y apremiantes llamadas de viudas y huérfanos que solicitaban la liquidación de las cuotas funerarias que tenían reconocidas, fue necesario recurrir a créditos bancarios y a la solidaridad de los socios, pero al terminar 1943, el Montepío había cumplido sus compromisos con todos sus socios, fallecidos en todo el territorio de la dolorida España durante el dramático periodo 1936 a 1939.


 

1944.-  Se abandona el exclusivismo de Cuerpo y se amplían los beneficios a todo el Ejército.

Se entraba en un periodo que pudiéramos llamar normal, salvo la carga de amortización del empréstito bancario, que con la firme voluntad de todos y buena gestión quedó liquidado en 1949.


 

1955.-  Bodas de oro que llegaron con un importante aumento del Capital Social, amplia implantación entre el personal militar y acertadas medidas de la Junta de Gobierno, en cuanto a cuotas, niveles de prestación y creación de rifas y loterías, típicas de la época, pero fundamen­tales para la estabilidad financiera de la entidad.


 

Años 60.- Son años de estancamiento ya que el de­sa­rrollo económico hace que el interés por este tipo de Sociedades decaiga… se tienen más bajas por fallecimiento que altas.


 

1968.-  La prestación por defunción alcanza ¡35.000 pts!, y se amplía la posibilidad de incorporación al personal de cualquier graduación de la Guardia Civil y de la Policía Armada.


 

1971 – 1972. En la Junta General de 1971, es aprobada la creacción de los SEGUROS COMPLEMENTARIOS y comienzan su andadura en Enero de 1972. Eramos 7.980 Socios, con un enorme deseo de dar servicio a la gran Familia Militar, y tratar de resolver los gravísimos problemas familiares que nos surgen al faltar o tener una invalidez grave el cabeza de familia.


 

1974. – La tendencia a la baja de Socios desapareció, en dos años se habían producido 2.207 altas. Se actualizaba la prestación a 50.000 pts.


 

1975 a 1983. El alta de Socios se consolida, lo que permite una continua actualización de la prestación de defunción, en 1978 a 75.000 pts, en 1980 a 85.000 y en 1982 a 170.000 pts. El Capital Social en los últimos 10 años se había logrado duplicar de 25 a más de 54 millones, así como el número de Socios que alcanzaba más de 16.000.


 

1984- 1985. La Ley 33/84 de Ordenación del Seguro Privado y Reglamentos sobre ella, obliga a nueva redacción de los Estatutos y Reglamento.


 

1986. Año importante ya que se logra duplicar los capitales de los Seguros Complementarios, sin variar los precios.


 

1988. Es un año de gran trascendencia para el Montepío, ya que se realiza la completa adecuación a la normativa legal fijada fundamentalmente en la Ley 33/1984.


 

1989. La nueva configuración legal del Montepío como Entidad de Previsión Social, permite un nuevo avance en el cuadro de prestaciones básicas. En la Asamblea General y para el año…


 

1990. Se establecen las prestaciones por defunción en función de la edad del Socio fallecido (un gran avance desde el punto de vista técnico) y se crean las prestaciones por Matrimonio y Nacimiento de cada Hijo.


 

1991 a 1994. Crecimiento sostenido, equilibrio financiero y mucho, muchísimo deseo de servicio por parte de todas las Juntas Directivas que se han sucedido regularmente al frente del Montepío.


 

1995. Ya somos más de 18.500 Socios y vuelven a actualizarse las Prestaciones.


 

1996-1999. – Estabilidad, crecimiento y adaptación a las nuevas Leyes sobre fiscalidad y seguros.


 

2000. Ya hemos superado los 19.000 Socios.


 

2001. Pasados 10 años desde los acuerdos del año 90 sobre Prestaciones, se adoptan, siguiendo la normativa legal y estudios actuariales, nuevas bases técnicas para asegurar aún más la estabilidad y responsabilidad del Montepío ante sus Socios, de cara al futuro.

Se toman las medidas necesarias para la implantación del Euro.


 

2002-2003.  Aprobadas por la Asamblea General de Socios, se toman acuerdos sobre las Prestaciones y Cuotas, necesarios para continuar cumpliendo con las normativas de la DGS. que tienen efecto a partir de enero de 2002.


 

2004.  Se crea el Servicio de la Defensa al Mutualista y la figura del Defensor.


 

2005-2007.  Transcurre con normalidad y sin sobresaltos legislativos importantes.


 

2008-2009.  Nuevo Plan de Contabilidad R.D. 1317/08. Los Mutualistas ya figuran en la base de datos de Seguros de Vida del Ministerio de Justicia.


 

2010-2012. – Transcurren con normalidad.


 

2013. – Año sin sobresaltos legislativos y únicamente con cambios en los SEGUROS COMPLEMENTARIOS. Desaparece el Grupo Cahispa y se empieza a trabajar en las pólizas colectivas con GES Seguros y PREVENTIVA, siguiendo así con la andadura comenzada en 1972, con los mismos deseos de servicio y de atención a los Socios y a sus familias.


2014. – Continuamos con el esfuerzo de ampliación del número de Socios.


2015-2017. – Se desarrolla la adaptación a la normativa “Solvencia II”



 

 

constitucion-montepio-1905